No te olvides de mí
cuando tu espalda
sea un reguero de flores marchitas;
un pequeño territorio seda
ambición de mis manos
Cuando las sendas
que llevan a tus pies,
bocabajo
descansen entreabiertas
en la delicadeza de su geografía
sin roces de mi boca
No te olvides de mí
cuando las cumbres
dulces y altas al beso en tu pecho
descansen bocarriba sin el tono
de mi lengua brisa
Cuando ése valle
nacido en tu esternón,
llana llanura,
extensa luz hasta tus bosques,
no perciba la lluvia porfiada
de un corazón cantor
No te olvides de mí
cuando tus ojos
no reciban mi beso en tu frente,
ni de reojo el gozo en mis pupilas,
ni mi brazo tu diente
No te olvides de mí